Julián López Escobar en progresión constante desde la última parte de la temporada 2005.

En esta temporada, Julián se juega mucho, porque apuesta muy fuerte con las ganaderías de casta y bravura. En lo que va de temporada en España ( Valencia, Castellón, Olivenza) estuvo en esta gran progresión. La próxima feria importante es Madrid, donde torea tres corridas fundamentales. Sé positivamente que la gente de Madrid se mete mucho con él, ya al pisar el ruedo. Y otros toreros, se tienen que desmonterar y saludar desde el tercio, antes de la corrida. En Madrid se sabe de toros, pero no tanto como se cree. En el tendido 7, que es como si fuera el parlamento español, saben los cuatro de siempre. Los demás (del 7) son "loritos", hacen lo que estos cuatro proponen. El resto de la plaza, tiene grandes aficionados, pero están dispersados, porque lo demás, son papel couché. Opino que dejen de meterse con Julián en el paseillo. Y si se tienen que meter porque esté mal, lo silben al acabar la corrida.
Es un torero que es de Madrid, sueña con triunfar en esta plaza (la más importante del mundo) y rogaría un respeto, tanto para él, sobre todo para él, como para el resto que se viste de luces. Pues Julián, desde que era novillero, tiene en la cabeza y sueña, y llora por salir por esa puerta grande. Eso lo tiene que comprender el que es aficionado a los toros en Madrid. Porque el da todo lo que tiene, todo lo que sabe, y si no hay material, lo sepan reconocer, y no meterse, silbar por no banderillear... porque las grandes figuras, ninguna banderillea. Ni José Tomás (retirado ahora), ni Ponce, ni Joselito (a estos lo aplauden cuando lo hacen bien y cuando lo hacen mal en Madrid). Yo espero que esta temporada, va a ser muy importante para él. Se juega mucho y el aficionado lo tiene que reconocer, pues es una primera figura. Y si en Madrid no lo quieren reconocer, por lo que sea, hay otras plazas muy importantes como Bilbao, Pamplona, San Sebastián, Gijón (de donde soy yo), donde precisamente el año pasado presencié una faena a un toro sobrero de Conde Mayalde que Julián recordará como uno de los más importantes cuando se retire del toreo. Pues era un toro encastao, enrazao, pegaba "bocaos"... Y cuando acabó con él y llegó al hotel, no podía con el alma del trabajo que le dió. A mí, particularmente y a toda la plaza, le impresionó esta faena, donde ganó el trofeo Puerta Grande a la mejor faena de la feria.

